Por: Nicolás Rodríguez Pacheco
En un contexto marcado por denuncias crecientes de acoso y violencias basadas en género en la industria de los medios, la Fundación Universitaria para el Desarrollo Humano UNINPAHU reafirmó su compromiso con la formación ética y humana de sus estudiantes a través del conversatorio “Narrar sin violencia: enfrentando el acoso en los medios”, un espacio académico que puso sobre la mesa una discusión necesaria y vigente para el ejercicio periodístico en Colombia.
Desde el inicio del encuentro, la institución dejó clara su postura: cero tolerancia frente a cualquier tipo de acoso o violencia, tanto al interior como fuera de la comunidad universitaria. Este pronunciamiento no solo responde a su misión centrada en el desarrollo humano, sino que también se alinea con acciones concretas que UNINPAHU ha venido implementando en los últimos años para garantizar entornos seguros, incluyentes y respetuosos para estudiantes, docentes y colaboradores.
El conversatorio, liderado por el profesor y periodista Pablo Arango, reunió a expertas como Fabiola Calvo Campo y Michelle Castellanos, quienes aportaron una mirada crítica y profunda sobre las múltiples formas en que el acoso se manifiesta en la industria de la comunicación.
Durante el diálogo, se destacó que el acoso no se limita a una sola forma de violencia. Por el contrario, abarca expresiones físicas, psicológicas, emocionales y simbólicas que, en muchos casos, han sido normalizadas en espacios laborales y académicos. Desde comentarios aparentemente inofensivos hasta prácticas estructurales de poder, las panelistas coincidieron en que identificar estas conductas es el primer paso para erradicarlas.
Uno de los puntos más relevantes del encuentro fue la reflexión sobre por qué, en la actualidad, se visibilizan más denuncias. Lejos de tratarse de un fenómeno reciente, las violencias basadas en género han existido históricamente; sin embargo, factores como el fortalecimiento de redes de apoyo, el trabajo de organizaciones sociales y el avance de movimientos feministas han permitido que más mujeres rompan el silencio. “Hoy las mujeres denuncian más porque ya no están solas”, se reiteró durante el panel.
Asimismo, se abordó la importancia del lenguaje en el ejercicio periodístico. Las expertas hicieron un llamado a los futuros comunicadores a construir narrativas responsables, alejadas de estereotipos y prácticas que perpetúan la cosificación y la desigualdad. En este sentido, UNINPAHU asume un rol protagónico como formadora de profesionales capaces de informar con rigor, pero también con sensibilidad social y enfoque de derechos.
El espacio también permitió evidenciar las brechas que aún persisten en términos de atención institucional y acceso a la justicia, donde muchas víctimas enfrentan procesos de revictimización o falta de credibilidad. Frente a este panorama, se enfatizó la necesidad de fortalecer el enfoque de género en todos los niveles, desde la formación académica hasta las políticas públicas.
Este conversatorio no solo se consolidó como un escenario de reflexión, sino también como parte del ciclo de capacitación institucional, integrando a funcionarios, directivos y comunidad académica en una apuesta conjunta por transformar las dinámicas laborales y educativas.
Como resultado de estos esfuerzos, UNINPAHU ha sido reconocida con el Sello de Igualdad de Género otorgado por la Secretaría de la Mujer, un logro que respalda su compromiso con la construcción de una universidad que promueve la equidad, el respeto y la convivencia.
“Narrar sin violencia” no es solo el nombre de un conversatorio, es una declaración de principios. Es la invitación a repensar el papel del periodismo en la sociedad y a formar profesionales que, desde la palabra y la imagen, contribuyan a construir entornos más justos, seguros y humanos.









