Por: Nicolás Rodríguez Pacheco
Así vivimos el gran evento #mejorestudiar sin miedo: un espacio para homenajear a las mujeres valientes que han transformado la educación superior en espacios libres de violencia de genero.
En el marco de las apuestas del Gobierno Nacional por fortalecer la educación superior como un escenario de reconciliación, ciudadanía y eliminación de cualquier forma de violencia dentro de las instituciones educativas, el viceministro de Educación Superior Ricardo Moreno Patiño destacó la importancia de pasar de los enunciados a las acciones concretas con la implementación de protocolos y rutas de atención. Bajo ese espíritu de compromiso con los derechos fundamentales, el pasado 10 de septiembre, Bogotá fue testigo del momento más emotivo e icónico: Donde más de 50 personas fueron fieles testigos de un homenaje a la lucha constante y a la valentía de una mujer que con perseverancia y colocando su fe en la justicia colombiana salió triunfante de su caso de violencia de genero.
El evento se realizó en la sede del claustro de la Universidad del Rosario, donde cancilleres, rectores y administrativos de las principales Instituciones de Educación Superior (IES) se reunieron para brindar un homenaje a la vida y a los nuevos comienzos. La jornada estuvo marcada por la intervención de la Doctora María Paula Linares Venegas canciller de la Fundación Universitaria para el Desarrollo Humano – UNINPAHU, donde en un discurso muy emotivo destacó las secuelas de la violencia de género, relatando cómo esta marcó su vida personal, laboral y familiar. Explicó que la violencia de genero no se trata únicamente de agresiones físicas y psicológicas, sino que también de violencia patrimonial, un tipo de abuso silencioso que le arrebató el derecho a participar en las decisiones de la institución fundada por su padre. Finalmente, la Canciller de Uninpahu agradeció a sus hijas, familiares, amigos y a la corte constitucional por el respaldo recibido en este proceso.
Este regreso fue descrito por el subdirector de inspección y vigilancia Harold Antonio Hernández Molina como un símbolo de justicia y resiliencia, así como un llamado a la acción para todas las Instituciones de Educación Superior que trabajen en la construcción de entornos libres de violencia y de discriminación.
En ese mismo sentido, desde el Ministerio de Educación se reiteró que la tarea no está concluida: aunque el 93% de las instituciones ya han adoptado protocolos contra la violencia de género, el verdadero reto es garantizar que estos se materialicen en la vida cotidiana de los campus, con la participación de estudiantes, docentes y colectivos de género.
El compromiso, enfatizó el viceministro, es seguir transitando este camino con el apoyo de todas las comunidades académicas, hasta poder afirmar que Colombia cuenta con espacios educativos dignos, seguros y libres de cualquier forma de violencia.



