Por: Valentina Forero
Con salas llenas, debates vibrantes y un ambiente creativo, la segunda edición del Festival Internacional de Cine Universitario Pulsos convirtió a la Fundación Universitaria para el Desarrollo Humano, UNINPAHU en un epicentro de la cultura audiovisual joven.
Durante la semana del 1 al 4 de octubre el festival presentó lo mejor del cine universitario con una competencia oficial de cortometrajes en la que participaron producciones nacionales e internacionales. Documentales, ficciones y videoclips mostraron la fuerza de las nuevas generaciones para narrar historias que van desde la intimidad personal hasta los grandes conflictos sociales.
Un espacio de formación y diálogo
Además de las proyecciones, Pulsos se consolidó como un espacio académico con una agenda de charlas, talleres y encuentros. Bajo el sello de Talks, los asistentes participaron en conversatorios sobre:
- Marketing y distribución audiovisual.
- Nuevas narrativas experimentales.
- El papel del cine en la memoria y el territorio.
- Experiencias de producción independiente en América Latina.
Los invitados –entre ellos realizadores, productores y gestores culturales– compartieron su experiencia con estudiantes y público en general, generando un diálogo horizontal entre la academia y la industria.
México, país invitado
Uno de los momentos más destacados fue la participación de México como país invitado, con una muestra especial de cortometrajes y la presencia de cineastas que enriquecieron la conversación sobre la identidad y los retos del cine latinoamericano, este cruce cultural permitió abrir nuevas redes de colaboración y aprendizajes para los jóvenes realizadores.
Ruta 25: la antesala del festival
El ambiente se empezó a sentir semanas antes con Ruta 25, una serie de talleres y charlas realizadas en las sedes de UNINPAHU. Estos pre-eventos, abiertos a toda la comunidad, ofrecieron formación en narrativa audiovisual, producción, rodaje y distribución, teniendo como propósito preparar a los asistentes y generar expectativa para lo que se viviría en el festival central.
Más que un festival
Para la comunidad estudiantil, Pulsos se ha convertido en una plataforma de visibilidad y aprendizaje, un espacio donde los futuros profesionales del cine y la comunicación prueban sus ideas, muestran sus obras y aprenden directamente de quienes ya recorren la industria.
En su segunda edición, Pulsos demostró que el cine universitario no es un ensayo menor: es un lenguaje poderoso que refleja la realidad, construye memoria y abre puertas a nuevas generaciones de creadores.






